Antes de empezar, queremos mandar un besazo a Sara y su hermana, a nuestros amigos asturianos del Glaciar, a Ainhoa y Jorge , gente estupenda que hemos conocido durante estos meses y nos han caido muy bien. No tenemos vuestros correos y nos gustaria que nos los enviaseis (mon_gom@hotmail.com) para poder veros a la vuelta o estar en contacto.
Os escribimos desde La India donde estamos encantados de la vida, descubriendo un mundo nuevo.
Pero antes de llegar a la India, tras partir de Filipinas, tuvimos que pasar por Hong Kong, asi que aprovechamos y nos quedamos unos dias.
Lo primero que nos sorprendio fue descubrir que Hong Kong es una isla, ignorantes de nosotros, y lo segundo que Hong Kong no es China, aunque hay algo de su pais que se le cuela por los poros de esta ciudad, Hong Kong es un gran centro comercial con algunas otras cosillas.
En fin, Mon, que es la que escribe ahora, se sintio triste nada mas llegar alli. En el mismo aeropuerto hay algo de nublado, contenido en niebla, de gris espeso, sin sonrisa, que se siente.
Desde el primer taxi, tras bajar del Tren Express a la ciudad, hileras de edificios altisimos pero que no parecen rozar el cielo, cementados. Todo es muy moderno, la ciudad del futuro de las peliculas.


La primera tarde-noche decidimos perdernos para conocer un poco la ciudad por la zona de "Central" y "Causeway Bay" que era cerca de donde viviamos nosotros. Y, entonces, empezaron a suceder ante nuestros ojos inmensos rascacielos acristalados con curvas, torcidos, por pares, solos como un gigante entre otros, y empezaron, tambien, a sucedernos autenticas odiseas para llegar a la acera de enfrente, asi como lo ois, del tipo tener que dar marcha atras, cruzar puentes peatonales futuristas que van sobre las vias de la autovia, encontrarnos con senhales que advertian de altas multas y penas de 6 meses de carcel si cruzabamos la valla que nos ayudaria a llegar a nuestro objetivo para, por fin, no conseguir llegar a la acera de enfrente teniendola a la vista desde el principio. El camino si vas andando no es algo previsible en esta ciudad deshumanizada, hecha para los coches y por los coches?



Los toques de humanidad fueron los siguientes:
1. Mercado popular cerca de Morrison con frutas que no sabiamos ni que existian, extranhos moluscos como unas almejas del tamanho de un punho grande que se salian de la cascara y otras cosas desconocidas. Habia tiendas de lujo donde vendian este tipo de productos disecados, en tarros, cual tesoros, carisimos: pepinos de mar, bayas diversas, pulpos disecados...


2. Encontrarte, el domingo, con una de las rotondas aereas para peatones llena de mujeres extranjeras en su dia de descanso donde extendian mantas y hacian su almuerzo. Alli, charlaban y reian.En la calle de enfrente ( Sugar Street) una multitud de hombres y mujeres en la misma situacion jugaban a una especie de loteria que incluia tambien a sus moviles y unas pantallas que habia en la calle. Todo os lo cuento asi de general porque era complicado que te explicasen casi nada de lo que pasaba a tu alrededor. Ese bullicio, ese jaleo, ese gentio, -que alegria, mi madre- contrastaba con la pulcritud seria y gris de las tiendas, hoteles, caminos, carreteras, personas, etc.
Os contamos otra de estas aventuras increibles de paseo por Hong Kong: Veiamos la calle a la que queriamos llegar, estaba como a 50 metros, pero el camino facil no existia asi que subimos un footbridge para alcanzarla.Al hacerlo nos encontramos sin salida aparente, pero a la izquierda parecia haber una calle, falsa alarma, marcha atras. Vimos, entonces, un letrero que indicaba el nombre de la calle hacia unas escaleras que estaban en medio de una plataforma del puente, las bajamos, eran muchas, parecia que no tenian salida... pero si la tienen, por fin. Llegas entonces... al medio y medio de un enorme centro comercial con plataforma de trenes, alucinas, se te pasa y ves unas escaleras mecanicas que bajan, las tomas, llegas, entonces, a otra planta del centro comercial esta vez sin trenes, ... miras a todas partes buscando una senhal humana o divina por lo menos y divisas con inmensa alegria y cierto excepticismo el cartel de tu calle de nuevo! ASi que vas hacia el, te topas con un ascensor, asciendes una planta, llegas a un hall similar al de un hotel futurista pero sin nadie, ni una persona, en fin, sales por la puerta y ... estas en la calle!! Casi no te lo crees. Tu calle, a la que querias llegar unos veinte minutos o cuarto de hora antes. A la derecha hay una valla. No puedes avanzar hacia la derecha. Solo a la izquierda. Tienes que ir en direccion opuesta a la tuya. Tampoco se puede cruzar a la acera de enfrente. Cincuenta metros mas alla te encuentras con una estacion de metro. Te rindes.Entras. Mucho mas facil.
Pero lo que si puedes disfrutar en Hong Kong es de comprar diamantes a buen precio, ya sabes, de esos baratitos que valen cinco kilitos de nada, o treinta y cinco o doscientos cinco, dependiendo del tamanhazo, comprar trajes a medida o pulseras de dos euros( esta ultima fue mi eleccion, por eso de no llamar la atencion, ya sabeis); ir a restaurantes de comida china inn donde te ponen aleta de tiburon y otras cosas innombrables y de un sabor tan ajeno que a los dos dias estas deseandito que no llegue la hora de comer. Como apenas nos quedamos aqui, no ha habido manera de bajar los kilitos del otro resto del mundo donde se come la mar de bien. A la vuelta, no? Eso se suele decir. O en un retiro hindu. Ya veremos. Esperamos que nos querais igual en version gordita.

Por fin llego a la mejor parte, lo que si es excepcional en Hong Kong: los masajes chinos. Te tocan en lugares que no sospechas que encierren tension y hacen unas cosas que te dejan, hecha un cisco, pero sabiendo que ha sido buenisimo para ti. En fin, muy recomendables.Y esto es en serio. Los mejores masajes estan en China.
Hong Kong es el otro lado.
Has estado alguna vez acorralado?
Estas entre la espada y la pared?
Solo tienes una salida: saltar.
Te da miedo. Te niegas a saltar
pero, si no lo haces, estas muerto.
Me da miedo. Me niego a saltar.
Algo de esa luz me atrae.
Temo a lo desconocido.
No se que voy a encontrar.
Todo lo nuevo esta al otro lado.
Todo eso nuevo es Hong Kong.
Tu, yo, todos, vamos a saltar.
Por eso me he fijado tanto.